Airsoft Bazar: la rentabilidad del negocio del airsoft y del paintball

Del videojuego a la realidad. Y no, no vamos a hablarles de Lara Croft y Angelina Jolie. Hemos dejado la adrenalina en el mando de la videoconsola. Ahora toca ponerse la ropa de camuflaje y comenzar una encarnizada lucha contra el enemigo para ganarle la batalla en medio del bosque. ¿Para qué jugar en una pantalla si podemos hacerlo en la realidad? El Airsoft da un paso más después de los juegos de rol. Nos convertimos en personajes reales de una aventura en la que, aunque se garantiza nuestra seguridad desde el minuto número uno, el juego deja de serlo para convertirse en una competición extrema.

Durante un rato nos transformamos en militares enfrascados en la batalla. Por eso muchos aficionados a la práctica del Airsoft lo ven como un deporte, y es que desde luego que salir victorioso de una de estas batallas requiere estar en forma. Es sin duda un nicho de mercado que Airsoft Bazar ha sabido aprovechar, una página web en la que se pone en contacto a los usuarios que quieren vender con los usuarios que quieren comprar. Es como una web de anuncios especializada únicamente en artículos relacionados con el Airsoft. Además, se anuncian también los encuentros, las partidas, las reuniones… Cualquier evento relacionado con esta disciplina y con el paintball.

La estrategia y la táctica son las dos herramientas primordiales del Airsoft en el que podemos ver réplicas exactas de armas reales del ejército español o del ejército norteamericano, aunque evidentemente no disparen balas de verdad. Es como vivir una película en directo, con las medidas de seguridad muy estudiadas –gafas de protección, máscaras, guantes…- y con la adrenalina a flor de piel. Aisorft Bazar se ha convertido en una comunidad para los aficionados a esta disciplina y, evidentemente, es también un negocio. Aunque la web no sea una tienda en sí misma, es un intermediario, un lugar de encuentro.

Para ser un habitual en estos juegos de guerra hace falta dinero. Una pistola, dependiendo del modelo, nos costará entre 40 y 135 euros. Una ametralladora, a partir de 120 euros. Y a todo ello hay que sumarle el vestuario y el resto de armamento que vamos a utilizar para las partidas.

El paintball es un deporte más asequible. El material utilizado es más simple y más económico y, normalmente, se alquila en los mismos lugares en los que se va a disfrutar de la partida. Pero es cierto que cuenta con más aficionados que van y vienen, en cambio el Airsoft llega a ser toda una forma de vida por lo que aunque la crisis sobrevuele cualquier negocio, en éste la fidelidad de sus compradores es total. Es un potente nicho de mercado compuesto por un sector de la población de cierto poder adquisitivo para quien este juego es una filosofía, una parte importante de sus vidas.