Algunas claves para acertar con el logotipo de la empresa

Seleccionado el nombre (tarea que no es moco de pavo), llega el momento de elegir el logotipo de la empresa, donde letras, colores y formas se alían para convertirse en el DNI de las marcas, en un sello capaz de disparar la popularidad de un producto… y de condenarlo al más cruel de los olvidos, esa triste soledad en la balda más alta del pasillo menos visitado del súper.

Para acertar conviene tener en cuenta algunos factores:

1. La imagen de muchas compañías, como Coca-Cola, es inseparable de las letras que aparecen en su logotipo. Es recomendable seleccionar una familia legible y original a la vez (por favor, nada de Comic Sans), acorde con el área de actividad y con el perfil del público objetivo.

2. El poder de los colores es infinito a la hora de transmitir valores y de crear sensaciones. En general, el negro es sinónimo de elegancia, exclusividad y precios elevados; el rojo indica pasión y amor, y es uno de los más empleados cuando se quiere despertar el apetito (literalmente) de los consumidores; el verde se relaciona con la ecología y la tranquilidad, y el azul con la estabilidad, la potencia, la inteligencia y la tecnología; el amarillo significa energía, amistad y diversión (es el favorito de los restaurantes de comida rápida, y el naranja, optimismo y creatividad; por último, el blanco inspira transparencia, sencillez y pureza, por lo que es al que tienden las empresas de alimentación y las de la industria farmacéutica.

3. No hay que olvidar que con un mismo color se pueden decir cosas muy distintas en función de las culturas. El azul, por ejemplo, se asocia a la muerte en algunas zonas de Asia (igual que el blanco en Japón y en la India), el naranja tiene peligrosas connotaciones en Irlanda del Norte y el rojo simboliza el luto en Sudáfrica (y es muy político en Rusia).

4. Los símbolos también son importantes dependiendo del país, sobre todo a causa de las religiones mayoritarias y de la mentalidad de la población. Por ejemplo, Apple y su manzana mordida han ofendido a más de un cristiano ortodoxo, la cruz es una garantía de fracaso en los estados musulmanes y hasta la cola de la sirena de Starbucks ha sido criticada en Estados Unidos por ser demasiado… sugerente.

5. Hay que someter el logotipo al colmillo de la mayor cantidad de gente posible antes de empezar a utilizarlo oficialmente. Es imprescindible saber qué sentimientos provoca, con qué valores se relaciona, si es sencillo, si resulta agradable o agresivo… Y, por supuesto, si recuerda al de alguna otra empresa.